Redacción Médica Ecuador

Lunes, 11 de diciembre de 2017
13:57
Medicina 3.0
Business Inteligence en Salud


Miércoles, 27 de septiembre de 2017, a las 22:10
* Dr. David Cabrera Vásconez, especialista en Administración de Salud y Seguros

La inteligencia del negocio o business inteligence (BI) es una definición que engloba aquellos conceptos y metodologías aplicadas para la toma de decisiónes inteligentes en las empresas, mediante el uso de datos y su transformación en información objetiva y relevante para mejorar el negocio.

El campo de la salud no está exento del análisis de información para la toma de decisiones y actualmente se está aplicando el uso de metodologías y nuevas tecnologías que ayudan a médicos y administradores a tomar decisiones que mejoran la calidad de la atención, así como la seguridad del paciente en su ciclo de prestaciones de salud.

Las instituciones de salud están usando metadata para la consecución de fines relacionados con el análisis sistemático (inteligente) de los datos de los pacientes en las áreas de operaciones y sustento de la estrategia médica.

La reducción del gasto y análisis de costo / efectividad es otro de los beneficios para entender los eventos pasados y su relación con los eventos futuros con proyecciones cercanas a aumento de pacientes (aumento de facturación global), aumento del consumo de servicios intrahospitalarios, ambulatorios o procedimientos del día que permiten tener impactos directos y significativos en los negocios de la institución de salud.

El tercer punto de beneficio del BI, es la mejora en la calidad de la atención y seguridad de los procesos para satisfacción final de los pacientes respecto a su morbilidad, seguimiento y resolución patológica.

Actualmente la inteligencia del negocio en su aplicación en salud está principalmente desarrollada en empresas de medicina prepagada que cuenta con datos históricos del comportamiento de los afiliados y su predicción sobre los costos en los que puede incurrir una población respecto de las prestaciones de salud. 

Las empresas farmacéuticas llevan también el estandarte del BI sobre sus negocios y el comportamiento de compra de medicamentos (por ejemplo) respecto a las patologías catastróficas, crónicas y aquellas que sin ser agudas representan un alto costo para el sistema de salud.

Si bien el uso de los datos es una fuente valiosa de predicción de la gestión del costo o las ventas, la asimetría de la información de hospitales o prestadores ambulatorios respecto a empresas de medicina prepagada o farmacéuticas debilita en ocasiones negociaciones igualitarias sobre su posición en el mercado.

Uno de los problemas que actualmente está atravesando el país, es que no existe una estructura de reporte y publicación global de esos datos (más allá de los que se pueden obtener del INEC) con lo que la mayoría de negociaciones se realizan en base al mercado y no sobre una estructura real de costos de las prestaciones sustentadas en la operación diaria y gestión de los pacientes.  Los hospitales, centros ambulatorios y médicos deben adaptar esta nueva tecnología para generar análisis que les permitan tener decisiones más acertadas respecto a la gestión de sus pacientes.

El 2018 se presenta como un año reto para las instituciones que puedan tener una mejor lectura de la data y de su aplicación en función de la eficiencia de costos mientras conservan la calidad y seguridad de los procedimientos.

En una industria sanitaria, en la que varios actores han invertido en aumentar su capacidad instalada, tecnología, nuevos servicios y talento humano, crecerán u obtendrán más ventas (facturación anual) quienes mejor gestionen la lectura de los datos y entiendan el comportamiento cambiante del mercado de la salud ajustado por nuevas leyes (Medicina Prepagada, Código Orgánico de la Salud, Código Integral Penal).

Solo de esta forma, las instituciones lograrán mejorar volúmenes de pacientes siendo eficientes en el uso sus recursos, así como en la aplicación de nuevas guías aplicadas a la práctica médica.
MÁS ARTÍCULOS