Redacción Médica Ecuador

Jueves, 12 de diciembre de 2019
19:59
Mi opinión
El sistema de salud en el Ecuador: Un análisis crítico (2da parte)


Lunes, 25 de noviembre de 2019, a las 18:36
*Juan J. Suárez M. Medicina Interna-Hepatología. Profesor principal de Medicina-USFQ

¿Por qué es ineficiente e inadecuado nuestro Sistema de Salud? Seguro, que hay muchas razones que podemos plantear y analizar, veamos algunas:
La  primera y siempre expresada, el exiguo presupuesto asignado al gasto en Salud relacionado con el PIB, que ciertamente es una justificación comparativa con otros países, aunque se haya ido corrigiendo y aumentando en el tiempo. ¡La proforma del próximo año baja! ¿Qué esperamos entonces para invertir en salud lo necesario y suficiente?
 
Se sigue indirectamente estimulando o promoviendo el sistema Privado de Salud por parte del Sistema Público, justamente por su ineficiencia. Pero hay que ser conscientes de que la práctica privada de la Medicina distorsiona la asistencia médica; porque: es en muchos casos más costosa para la mayoría de personas y la realidad económica del país; estimula perversamente el exceso de ingresos, estudios diagnósticos y procedimientos clínicos y quirúrgicos exagerados, impulsados por la adquisición de mayor experticia de los profesionales (que podría parecer legítima) y en otros casos buscando unos ingresos económicos mayores, en ocasiones abusivos (aspecto cuestionable). ¿Hay intereses creados que lo impiden o falta la decisión política?
 
Muchos médicos todavía comparten o se ven obligados a una práctica pública-privada, debido al tiempo exiguo de su contrato (antes cuatro horas), que fue incrementado a ocho (sin duda y a pesar de detractores, un adelanto). También, porque la remuneración publica sigue siendo injusta e insuficiente para el esfuerzo laboral y formativo continuo de los profesionales de la salud, que debería cubrir con comodidad y holgura las necesidades personales, familiares y de actualización constante que exige la profesión médica y otras relacionadas. Los profesionales deberían quedar satisfechos con su práctica pública, quizás redondeada con la docencia e investigación, todo en el mismo centro asistencial. ¿Por qué no reconocer una remuneración justa?
 
Es casi una conquista de “estatus” para los Médicos Tratantes de cualquier especialidad, no realizar guardias o turnos, cuando en otros países  lo hacen para garantizar su presencia y el aprovechamiento de sus conocimientos y experiencia al cuidado de los pacientes e incluso con un reconocimiento económico complementario. ¿No se debería proponer y pensar en cambiar esto?
 
El reconocimiento social y remunerativo de las enfermeras es todavía más injusto, ante una carrera larga y muy sacrificada. Esto promueve el multi-empleo de ellas, que conspira en su eficiencia; ha desestimulado el ingreso universitario para seguir esta profesión (tenemos escases de Enfermeras) que desde luego conspira con la implementación adecuada de cualquier Sistema de Salud. Las enfermeras son imprescindibles ¿Qué esperan para corregir esta deficiencia e injusticia?
 
Los servicios de salud en los distintos niveles no han sido suficiente ni continuamente evaluados y acreditados en cuanto a sus competencias y en base a recomendaciones internacionales. Conozco que se intentó, pero los  parámetros y exigencias tuvieron que disminuirse para que puedan ser medianamente aceptables. Es el nivel básico (sub-centros y centros de salud), como el intermedio (Hospitales Cantonales, Parroquiales y Provinciales) los que deberían ser potenciados y mejorados en calidad asistencial y formativa ¿Qué esperan para hacerlo, completarlo con los máximos estándares y corregir las fallas?
 
Seguimos teniendo un Sistema de Salud no sustentado en la formación continua de los recursos humanos. Siguen habiendo los “Residentes Asistenciales”, cuando todo Médico Residente debería estar involucrado en un sistema formal de formación, que lo involucre y comprometa, que cambie y mejore la calidad y garantice un mejor servicio. Se hizo una propuesta hace años en ese sentido, que se  perdió y que seguro duerme el sueño en algún escritorio o archivo olvidado. El Ministerio de Salud debería ser el primer interesado en fomentar junto con las Universidades la creación, implementación y mantenimiento de las especialidades médicas necesarias, basadas en la necesidades reales del país, tomando en cuenta nuevas especialidades, las que son insuficientes y en suspender las excesivas e innecesarias. Se debería implementar el incentivo necesario y efectivo, incluso remunerativo, para que estos Médicos especialistas vayan a servir en Hospitales Cantonales y Provinciales, donde hacen falta, ¿Por qué no se hace?
 
En forma “suigéneris” y digna de reflexión, quizás con alguna excepción, las Clínicas y Hospitales privados no han cambiado su gestión hacia un sistema que contrate, en base a méritos, no al aporte económico,  a los Médicos de las distintas especialidades como parte de su nómina con un estipendio mensual justo y adecuado, como lo hacen las clínicas y hospitales privados de mayor prestigio en el mundo (Clínica Mayo, Clínica Universitaria de Navarra, entre muchas otras). Entonces, los profesionales no harían más que lo estrictamente necesario, sin forzar indicaciones. ¿Por qué no ha ocurrido?
 
Los convenios o acuerdos asistenciales entre los Sistemas público y privado de Salud se han intentado muchas veces, pero los resultados no han sido buenos por diversos motivos: la falta de seriedad, transparencia, compromiso y persistencia en el tiempo; la mutua desconfianza; el desconocimiento de los costos reales, la pésima gestión auditora; la poca seriedad en el reconocimiento y pago completo y oportuno; los abusos y flagrantes casos de sobrefacturación. Todo esto ha perjudicado y han “hecho pagar a justos por pecadores”. Así han fracasado las intenciones de “tercerizar” servicios y subcontratar. Ha provocado el cierre de Programas tan exitosos como el de Trasplante Hepático. En otras partes funciona muy bien. ¿Por qué aquí no funcionan ni se mantienen?
 
Como se puede ver, tenemos más frustraciones y preguntas que respuestas. Entonces, ¿Por qué no mejoramos nuestro Sistema de Salud y hacemos cambios serios, quizás adaptando y contextualizando con un modelo mejor a seguir?
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