Redacción Médica Ecuador

Martes, 16 de octubre de 2018
01:53
Enfoque Científico
Investigando en el tercer mundo


Viernes, 03 de agosto de 2018, a las 00:23
*Santiago Guerrero investigador del Centro de Investigación de Genética y Genómica (UTE)

La investigación y el desarrollo científico ecuatorianos han aumentado considerablemente en los últimos años en términos de talento humano, infraestructura, políticas educativas, etc. Sin embargo, ¿es esto suficiente para librarnos del tercermundismo científico? Después de nueve años trabajando en centros de investigación europeos, quiero compartir mis principales impresiones, descritas en cuatro puntos.

Sin lugar a dudas, la visión más alejada de una academia de excelencia es priorizar la cantidad sobre la calidad y el impacto de los artículos científicos. En ciertas universidades ecuatorianas se exigen de 2 a 3 artículos de primer o último autor por año, algo difícil de lograr en la mayoría de áreas científicas. ¿Cuáles son las consecuencias? Los investigadores se ven obligados a dividir sus investigaciones y a difundirlas en revistas de bajo impacto o incluso en revistas depredadoras; esto ocasiona que dichos artículos sean muy poco citados, lo que a su vez, reduce la visibilidad de la investigación ecuatoriana internacionalmente y afecta al prestigio de nuestros investigadores (índice h). ¡Esta visión nos afecta como país!

En segundo lugar, hay que contar con la carga administrativa, la cual obstaculiza varios aspectos que van desde asuntos internos hasta programas de financiamiento. Por dar un ejemplo, hace poco solicité a un financiamiento del International Centre for Genetic Engineering and Biotechnology; después de un fin de semana de trabajo y tan solo un formulario completado, el proceso de solicitud terminó. Esto contrasta radicalmente con la mayoría de programas nacionales, cuyos procesos de solicitud son extremadamente lentos y están repletos de formularios. ¿Cómo es posible que un grupo de investigación tenga que bloquear un mes de trabajo para presentar su candidatura para dichos financiamientos?

En tercer lugar, la adquisición de insumos de laboratorio, que a su vez se ve claramente entorpecida por la burocracia, es una verdadera dificultad. No existe una industria biotecnológica nacional que genere estos reactivos y las grandes empresas biotecnológicas no tienen sedes industriales aquí. La consecuencia es que, al importarlos, su precio es casi el doble comparado con Europa y EE.UU. Y no solo es eso: un reactivo esencial puede demorarse hasta tres meses en llegar, comparado con la semana que tarda en Europa. La solución es obvia: la importación de todos los insumos de investigación debe agilitarse administrativamente y estar libre de impuestos.

Tal vez el punto que nos entristece más es la falta de visión y apoyo por parte de los centros de salud, que carecen de directrices de investigación. Yo particularmente tengo dos proyectos, con un financiamiento ya establecido, que simplemente están en un «limbo hospitalario» por varias razones que no tienen sentido. Son proyectos cuyo único objetivo es mejorar la calidad de vida de los enfermos de cáncer. ¿Por qué es tan difícil ver algo tan evidente? Ha pasado ya un año y la situación sigue igual.

A pesar del rechazo que siento por el término 'tercer mundo', he de reconocer que no hay mejor manera de describir lo que vivimos día a día. Sin embargo, y de manera esperanzadora, estoy rodeado de científicos jóvenes, ex compañeros universitarios, que nos formamos en el extranjero y  hemos regresado para retomar la lucha de nuestros profesores. La causa de todas estas trabas se reduce a una cuestión política: estamos excluidos y somos poco escuchados en la toma de decisiones que afectan a todo el país. Nuestro aporte no está basado en creencias religiosas o culturales, sino en la ciencia, en los hechos.
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