Redacción Médica Ecuador

Miércoles, 19 de diciembre de 2018
03:31
Salud Pública
ATENCIÓN AL PACIENTE
Bajo peso al nacer es un factor de riesgo para la enfermedad renal crónica
Estos pacientes reportan déficit de vitamina D
Lunes, 19 de noviembre de 2018, a las 12:18
Franklin Loachamn, nefrlogo Hospital Metropolitano.

Franklin Loachamín, nefrólogo Hospital Metropolitano.


Redacción. Quito
El bajo peso al nacer es un factor de riesgo a considerar para la enfermedad renal crónica en el adulto joven, ha recomendado a los profesionales el nefrólogo Franklin Loachamín, durante las Jornadas de Medicina Interna organizado por el Hospital Metropolitano y  Laboratorios Siegfried con el aval de la  Universidad de las Américas (UDLA).
 
En entrevista con REDACCIÓN MÉDICA, Loachamín ha considerado que en muchos casos las enfermedades crónicas no trasmisibles que se observan en la edad adulta, “tienen su origen en periodos fetales y perinatales. El principal factor de riesgo es el bajo peso al nacer, relacionados con problemas en retraso al crecimiento intrauterino y parto prematuro”.
 
“Estas enfermedades están relacionadas también con problemas que tiene la madre, como obesidad materna, diabetes materna y la exposición fetal a ciertos teratógenos o medicamentos como, por ejemplo, esteroides que se utilizan para la maduración pulmonar, que prácticamente van alterando la nefrogénesis y ocasionan problemas a posterior”. De allí que el experto ha recomendado vigilar esa información cuando se realiza el primer acercamiento con un paciente con enfermedad renal.
 
Guías de práctica clínica
 
Aunque para el especialista “la prevención de la enfermedad renal crónica tiene que ser el pilar fundamental sobre el cual se deben basar las políticas de salud”, ha insistido en que los profesionales de Atención Primaria tienen como una importante herramienta a las guías de práctica clínica, publicadas por el Ministerio de Salud Pública (MSP).
 
Según ha detallado el experto, al revisar el examen de orina, el médico primario debe enfocarse en los parámetros de proteinuria y hematuria, cuyos datos alterados le orientan para realizar una oportuna derivación a Nefrología.
 
El especialista ha recordado también que la enfermedad crónica renal “es un factor multiplicador de la enfermedad cardiovascular”, por lo tanto, estos pacientes requieren atención multidisciplinaria.
 
“Es indispensable consultar un cardiólogo, un nutricionista; dependiendo de la perspectiva del paciente frente a la enfermedad renal, contar con un profesional de salud mental y, dependiendo del rango etario, con un geriatra”, ha recomendado Loachamín.
 
Progresión de la enfermedad
 
Según Loachamín, ya detectada la enfermedad, el especialista debe ser muy claro con el paciente, estimar el grado de progresión e informarle sobre el riesgo que tiene de terminar en diálisis o trasplante.
 
“No nos quedemos con solo decirle que el riñón está lastimado y que puede empeorar. El dar la información clara hará que el paciente tenga adherencia al tratamiento, al médico y busque ayuda adicional”, ha precisado.
 
Una vez que la nefropatía se ha manifestado “no hay forma de retornar, pero lo importante es detener y que no progrese más”, ha dicho.
 
Déficit vitamina D
 
Finalmente, Loachamín ha advertido que, según algunas líneas de investigación, la deficiencia de vitamina D “es muy marcada” en los pacientes con enfermedad renal crónica.

Eduardo Costa Cortes, director general de Siegfried y Franklin Loachamín, nefrólogo.



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